SIMPLEMENTE A SU LADO IV

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SIMPLEMENTE A SU LADO

PARTE IV

No emite una sola palabra, solo se yergue en el sofá y espera. No sé cómo comenzar esta ruptura necesaria. ¿Qué puedo decirle a Tomás que no lo lastime? ¿Qué mal ha hecho? Ninguno, he sido yo la que se ha asombrado con la presencia de otro cuando no debí. ¿Cómo puedo comenzar? No hallo las palabras adecuadas, pero debo iniciar.
―Tomás… ―comienzo diciendo.
―Detente, Lorena. No quiero, te lo digo de una vez. No acepto que termines conmigo. ¿Lo entiendes?
Palidezco de la sorpresa. Su respuesta me saca de mi lugar. Si antes no sabía qué decir, menos ahora. ¡Dios mío, ha descubierto que no lo quiero! Mis labios están sellados, solo me aferro a la imagen de Tomás enojado, fúrico, por algo que no se ha dicho.
―Menos si es por quien creo. Me dejas porque estás enamorada de otro, ¿cierto? No me importa, te quiero, lo acepto. Dame una oportunidad para poderte enamorar, Lorena.
Su ruego me parte el corazón. ¡Cómo quisiera poder corresponderle! Pero no puedo, no está en mí.
―Si es por Víctor, te juro que no voy a dejar que termines conmigo. El tipo es un echón, un creído que me fastidia. ¿No entiendes que no te quiere? No te hace caso, ni un poco. ¿Crees que va a ocurrir un milagro y te va a mirar como la mujer que necesita? No sueñes, Lorena. Eso no va a pasar. El condenado no ve más allá de lo que él quiere. No le voy a dejar el camino libre al tipejo ese.
―¿Escuchas lo que estás diciendo, Tomás? ―pregunto muy molesta, dolida. Una lágrima se me sale. Entiendo la furia, la indignación que lo lleva a atacarme de esa manera, pero no deja de doler―. Esto no funciona, eso es lo que pasa. Necesitas a una mujer que muera por estar contigo, que se desviva por ti. Esa mujer no soy yo. Lo sabes.
―No quiero a otra mujer, te quiero a ti. ¿Qué no entiendes? ¿Hablo chino? Terminemos esta conversación aquí. Haré de cuenta que no has dicho nada. Sola no podrás contra el dolor de no ser correspondida. Así que aquí me tienes.
¡Pero será terco este hombre! No es bueno para él ni para mí esta situación. Me siento una traicionera, por eso esto debe terminar. Debo hacerlo entender.

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Imagen - Pixabay - SilviaP_Desing
Autora Dayana Rosas S. G.